El instante del placer sexual
Llegas a la barra de postres de tu Restaurante favorito. De inmediato tu mirada recorre cada uno de ellos e instintivamente seleccionas aquel que más te gusta o el que se ve más apetitoso. Tu cuerpo ya se ha dispuesto a disfrutarlo, lo pides y empiezas a saborearlo, a percibir sus ingredientes, su textura, su olor, terminas de comerlo y sientes una gran satisfacción y hasta cierta inquietud de pedir otro para repetir esas mismas placenteras sensaciones. Sigo leyendo...
|